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A.C. Milan 1 - 0 F.C. Inter

Lega Calcio (5ª Jor.)


Competicion
28-Septiembre-2008

A.C. Milan

Jugadores:
  • 12 Christian Abbiati
  • 4 Kaladze
  • 18 Jankulovski   
  • 15 Zambrotta
  • 3 Paolo Maldini
  • 22 Kaká
  • 8 Gattuso   
  • 23 Ambrosini
  • 10 Seedorf
  • 7 Pato
  • 80 Ronaldinho

Suplentes:
  • 84 Flamini
  • 5 Emerson
  • 77 Luca Antonini
  • 1 Dida
  • 7 Shevchenko
  • 25 Bonera
  • 14 Cardaccio
  •  

Entrenador:
Entrenador
Carlo Ancelotti

Cambios:
    min 74
    Flamini por Pato
    min 84
    Shevchenko por Ronaldinho
    min 88
    Bonera por Gattuso

Goles:
    1-0 Ronaldinho (36)

Campo
Imagen del Estadio  
Fecha: 28-Septiembre-2008
Estadio: Giuseppe Meazza (Milan)
Espectadores: 79.057

Árbitro: Emidio Morgante (ITA)

F.C. Inter

Jugadores:
  • 12 Julio César
  • 16 Burdisso       
  • 26 Chivu
  • 13 Maicon
  • 23 Materazzi   
  • 77 Quaresma   
  • 19 Cambiasso
  • 4 Javier Zanetti   
  • 14 Patrick Vieira   
  • 33 Mancini
  • 8 Ibrahimovic

Suplentes:
  • 5 Stankovic   
  • 45 Balotelli
  • 2 Ivan Cordoba
  • 24 Nelson Rivas
  • 1 Francesco Toldo
  • 10 Adriano
  • 9 Julio Cruz
  •  

Entrenador:
Entrenador
Jose Mourinho

Cambios:
    min 59
    Julio Cruz por Materazzi
    min 59
    Adriano por Mancini
    min 80
    Stankovic por Patrick Vieira

Goles:


Analisis del Partido por Juan Jose Vila

La táctica de Mourinho salió derrotada en su primer derbi milanés.


 
Era el primer gran derbi de Jose Mourinho desde su llegada a Italia. El Milan-Inter es por excelencia el partido de mayor rivalidad en el futbol italiano. Una rivalidad caprichosa hasta si se quiere en compartir ambos equipos el mismo estadio.
Era evidente que el mal inicio liguero de los de Ancelotti otorgaba cierto favoritismo a los de Mourinho.
El portugués por fin ha aterrizado en la cuna del futbol táctico que a él tanto le gusta. El Milan le hizo probar la medicina que Jose tanto presume de practicar, el rigor táctico en cuanto al orden y dejar que la explosión técnica individual de los jugadores talentosos defina cerca de la portería contraria.

Si en algo coincidieron ambos entrenadores fue en la creencia de neutralizar a su rival con una disposición fuerte en el mediocampo. La disposición de dos formaciones con tres centrocampistas por delante de la línea de defensas, auguraba una fuerte batalla en la parcela ancha.

El 1-4-3-2-1 fue la formación escogida por los locales, con cuatro defensores en línea, donde Zambrotta por la derecha y Jankulovski tendrían el papel de aparecer en la ofensiva por ambas bandas debido a la no presencia de jugadores fijos en ataque en las líneas que los precedían.
Los tres medios (Gattuso-Seedorf-Ambrosini) taponaban la parte central del campo, si bien Gatusso era el encargado de taponar la profundidad interista por la banda izquierda.
Por delante de ellos y con total libertad ofensiva actuaban Kaka y Ronaldinho. Su trabajo defensivo se limitaba a bascular hacia el lado derecho del ataque del Inter con la sabia intención de parar cualquier intentona ofensiva de Maicon.

Alexandre Pato era el jugador más avanzado en la formación de su equipo y con la misión defensiva de relevar a Kaka y Ronaldinho si cualquiera de ellos quedaba descolgado en la transición defensiva.
Mourinho fue fiel a su 1-4-3-3, con la variante defensiva 1-4-5-1, en la que entrego la manija del mediocampo a Cambiasso, arropado este por Zanetti y Vieira. El ataque como viene siendo costumbre en los últimos partidos se lo otorgo a Quaresma por la derecha y a Mancini por la izquierda, dejando a Zlatan Ibrahimovic como clara cerca de la portería del Milan e intentando fijar a los centrales milanistas.

Una vez que el balón echo a rodar se vio un guión de partido muy diferente del que se podía prever. La pelota paso a dominio del Inter y el Milan opto por un posicionamiento replegado en el que el trabajo defensivo imperaba en busca de constantes ayudas defensivas para impedir la progresión de su rival.
El ataque se limitaba a una transición ofensiva rápida y de alta calidad individual, muestra de ello fue el gol que supuso la victoria. Un descuido en la presión de los medios de Mourinho permitió a Ronaldinho ganar con un envió preciso la espalda de Chivu. Kaka después de recibir el balón puso de manifiesto un principio ofensivo vital para acercar a los posibles rematadores a la zona de definición: LA TEMPORIZACION OFENSIVA.

Este gol fue un autentico mazazo para la moral interista. La lucha de mediocampo suponía un escollo difícil de superar para los jefes del mediocampo del Inter. En ningún momento tuvieron claro cómo combatir la densidad defensiva del Milan en esta zona del campo. Les falto el atrevimiento suficiente y constante para aparecer a zonas de definición en busca del pase definitivo a los jugadores más avanzados. El recurso de las bandas con dos jugadores incisivos como Mancini y Quaresma se fue diluyendo al igual que el resto del equipo.
La previsión de Ancelotti para esta arma con las ayudas defensivas de Gattuso y Ambrosini, cerró cualquier vía de progresión ofensiva de los neroazurros.

Los hombres de Mourinho perdieron los papeles en la parte final del encuentro, con un juego brusco y marcado por la impotencia que quedo reflejada en las expulsiones.

El derbi vino a otorgar el Milan su tercera victoria consecutiva y a acercarse al Inter a un solo punto. Un golpe de autoridad para decir que el “rey” del calcio no está muerto todavia.

Mourinho ya sabe que en Italia no basta con táctica para ganar, cualquiera sabe trabajarla y disponer de un plan de partido.










Los de Carlo Ancelotti atacaron con pocos efectivos en la mayoría de situaciones ofensivas de las que dispuso el Milan. Limito el ataque de su equipo a la capacidad técnica individual de los tres jugadores más avanzados (Kaka-Ronaldinho-Pato). A pesar de cómo muestra la imagen, en la que el Inter defiende la acción en clara superioridad numérica defensiva, la creatividad ofensiva cerca de la portería de estos tres jugadores fue el arma ofensiva que más problemas causo al Inter.
 
El mediocampo del Milan fue una barrera infranqueable para los de Jose Mourinho. Los rojinegros dispusieron una línea de tres centrocampistas (Gattuso-Seedorf-Ambrosini) que se ubicaba por delante de la línea defensiva. El plan del entrenador milanista era claro. Los dos jugadores posicionados por delante de los medios (Kaka-Ronaldinho) ante la salida del balón del Inter cubrían el lado de ataque de Maicon (lateral derecho) dejando que el lateral menos profundo y con mayor dificultad para sacar el balón (Chivu) dispusiese de la iniciativa. Su posible avance erra cerrado por Gattuso.
 
Ronaldinho consiguió el único tanto del partido y que a la postre significo la victoria de su equipo. El brasileño se encargo de iniciar y finalizar la jugada del gol. El mediocampo del Inter (Vieira-Cambiasso-Zanetti) no ejecutó ningún tipo de acoso-presión sobre el pase del carioca sobre su compañero Kaka. La orientación de Chivu fue deficiente en el cambio de orientación. La sorpresiva incorporación en la misma jugada de Ronaldinho puso en evidencia el dominio de la situación defensiva por parte de la retaguardia interista.
 

ESTADÍSTICAS


A.C. MilanF.C. Inter
1Goles0
5Remates a puerta2
13Tiros Fuera9
14Faltas cometidas16
5Córners2
5Fueras de juego5
53 %Pos. Balón47 %
Las claves
La movilidad ofensiva de Kaka, Ronaldinho y Pato fue un quebradero de cabeza para la defensa del Inter.
Durante todo el encuentro los jugadores utilizados por Ancelotti dispusieron de total libertad en el funcionamiento ofensivo de su equipo. El intercambio de posiciones entre los tres jugadores no permitió asentar sus posiciones defensivas a la línea de defensas. Pato no se limito a jugar cerca de los centrales rivales sino que intento en todo momento sacarlos de sus posiciones, con lo que permitía la llegada desde atrás de Ronaldinho y Kaka. Esporádicamente la línea de medios se incorporo a zonas de participación de las segundas jugadas, más pendientes estos de labores de contención.

Ancelotti puso en escena un plan de partido donde cedía la iniciativa en el juego a los de Jose Mourinho.
Sobre el papel el Milan era el principal favorito para llevar la iniciativa en el juego y tener en su poder la posesión del balón. La diferencia técnica entre ambos equipos se decanta a favor de los milanistas. Pero para mantener ese patrón el Milan necesita a su canalizador de juego. La ausencia de Pirlo pudo ser una buena baza para ceder el balón al Inter. Los neroazurros demostraron sobre todo después del 1-0 que tienen bastantes problemas en la línea de creación para habilitar a los jugadores que habitan cerca del área. Los Mancini, Quaresma e Ibrahimovic estuvieron bastante desasistidos.

La diferencia entre ambos equipos estuvo marcada por el juego atacante así como la aportación de los centrocampistas para genera y acompañar el juego ofensivo.
Realmente fue la clave del partido. La movilidad ofensiva del tridente del Milan fue muy superior al juego a veces individualista de los delanteros del Inter. Alexandre Pato no tuvo la misma soledad en ataque que se encontró Zlatan Ibrahimovic. Por detrás del delantero brasileño siempre llegaron sus compañeros Ronaldinho y Kaka. Junto a estos siempre se incorporaba algún mediocampista para la intervención de segundas jugadas y para ocupar el campo dando equilibrio inmediato al equipo ante una perdida eventual del balón. La subidas de los laterales también dieron profundidad al equipo, aunque de una manera muy precavida. Los interistas jugaron demasiado en el puesto, a veces obligados por el rigor del sistema de juego de Mourinho.

El Inter no fue capaz de remontar el gol inicial de Ronaldinho al exhibir un juego muy previsible en ataque. Al final termino anímicamente descentrado e irritado.
El Inter mostró una falta de profundidad y de alternativas bastante alarmante y se perdió en disputas mientras el Milan imponía un ritmo de juego lento y que provocaba el desgaste de su oponente. Una expulsión, la de Burdisso, terminó con las esperanzas neroazzurras, que terminaron desesperadas y representadas en Materazzi que incluso fue expulsado estando ya en el banquillo tras ser sustituido. Mourinho no le valió con haber apostado por Julio Cruz y Adriano, y terminó condenado por la jugada mágica de Ronaldinho que le había puesto el partido cuesta arriba. Solo al final del encuentro y mediante alguna jugada aislada, como un cabezazo de Adriano, sirvieron para sembrar algo de incertidumbre a un resultado que no variaría.


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